Los cinco errores de inglés que más cometen los hispanohablantes
Después de doce años enseñando inglés a adultos en Pamplona, hay errores que Andrés Medina ve aparecer una y otra vez, independientemente del nivel del alumno. No son errores de principiante: algunos persisten hasta el C1. Conocerlos de antemano no los elimina automáticamente, pero sí ayuda a prestarles atención antes de que se fijen.
El presente perfecto y el indefinido: la confusión más persistente
En español, la diferencia entre 'he comido' y 'comí' varía según la región y el hablante. En inglés, la diferencia entre 'I have eaten' y 'I ate' es sistemática y tiene consecuencias comunicativas reales. Usar el pasado simple donde corresponde el presente perfecto suena extraño para un nativo, aunque el mensaje sea comprensible.
Este error persiste hasta niveles avanzados porque en el habla cotidiana española la distinción no siempre se respeta, y el alumno no tiene un modelo interno claro de cuándo usar uno u otro. La solución no es memorizar una regla, sino practicar con contextos reales hasta que la elección se vuelva automática.
Las preposiciones: no hay atajos
Las preposiciones del inglés no se traducen directamente del español. 'Depende de' no es 'depends of', sino 'depends on'. 'Casado con' no es 'married with', sino 'married to'. Estos errores son difíciles de corregir porque el alumno los produce de forma automática, sin darse cuenta.
La única forma de corregirlos es la exposición repetida a las combinaciones correctas en contexto. Los ejercicios de relleno de huecos ayudan, pero no son suficientes. Leer y escuchar inglés real, con atención a las preposiciones, es lo que acaba fijando los patrones correctos.
La pronunciación de la 'th' y las vocales largas
El sonido 'th' del inglés no existe en español, y muchos alumnos lo sustituyen por una 'd' o una 's' sin ser conscientes de ello. 'This' suena como 'dis', 'think' suena como 'sink'. En niveles bajos esto es comprensible; en niveles altos empieza a interferir con la credibilidad del hablante.
Las vocales largas del inglés (la diferencia entre 'ship' y 'sheep', entre 'bit' y 'beat') también son una fuente de errores frecuentes. El español tiene cinco vocales con una pronunciación relativamente fija; el inglés tiene más de doce sonidos vocálicos distintos. Trabajar la fonética desde el nivel A1 evita que estos errores se fijen.
Ninguno de estos errores es una señal de mal nivel. Son simplemente los puntos donde el español y el inglés funcionan de forma distinta, y donde hace falta más práctica deliberada que en otros aspectos del idioma.